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jueves, 14 de marzo de 2013

Corridas en familia

 
"Así... así...¡Chúpasela bien, zorra!... vamos semental, deja a ésta puta y métemela a mí hasta la garganta...sí, toda... toda... ahógame con tu rabo"...

Nazario  está recostado en el sofá de piel negra, en su piso del ensanche de Barcelona. Debajo de su inmaculada camisa blanca de su uniforme de policía desabrochada, luce una bonita combinación de blonda rosa. El sostén le va un poco estrecho y roza en su endurecido pezón amarronado coronado por un piercing, lo que le produce un placer que le baja hasta la ingle. De sus diminutas braguitas, sale un largo y erecto miembro viril, de capullo rojizo que masturba frenéticamente con la mirada fija en el televisor de plasma. En un establo californiano una rubia desnuda y tetuda, hace una felación a la gran polla de un altanero caballo árabe, negro como el azabache, treméndamente empalmado  - Vamos, méteme ése rabo... Yo soy tu yegua... Móntame... -

Nazario excitado como nunca, ante la visión del inmenso miembro del corcel, se masturba cada vez más deprisa... al poco tiempo, en plena vorágine masturbatoria, empieza a gemir como un poseso, mientras su polla va bombeando chorros de semen encima de su pecho de largos pelos lacios, que quedan nevados. En ese momento Mario, su suegro, entra en el comedor con el albornoz abierto, luciendo unos bonitos pectorales rasurados a pesar de su edad, y una gruesa polla que se va endureciendo al ver a su yerno con el pecho todo salpicado de semen. Sin mediar palabra, se abalanza sobre él y empieza a lamer glotónamente la caliente y salada leche que Nazario acaba de esparcir sobre su pecho peludo. Succionándole luego el enrojecido capullo de su yerno.

Ante la dictadura del placer a que le somete la lengua de Mario... Nazario vuelve a ponerse muy cachondo y excitado... Atraídos por el deseo, se funden en un profundo y largo beso en la boca... Sus miradas de vicio y lujuria se encuentran. Los dos desean lo mismo... Mario se estira en el sofá boca arriba y Nazario, después de sacarse las bolas chinas que lleva siempre dentro de su caliente y perverso culito permanentemente sediento de pollas... Se coloca sobre los muslos de Mario en cuclillas y poco a poco, se va sentando en el endurecido pene de su suegro, que entra en su culo tragón, devorándola toda hasta el fondo.... Nazario empieza a cabalgar  encima de Mario... - ¡ UUUUMMMMHH ! Así semental... que pollón tienes... sí, la noto toda dentro de mí... Mira que cachonda está tu hembra...  - Mario, también muy excitado, gimotea de placer, al tiempo que con su mano fustiga las nalgas de Nazario, que se mueve rítmicamente encima de su rabo, lubricándose generosamente. Mario está tan empalmado, que siente un dolor en el falo, como si fuese a explotar y de pronto,  sin poder aguantar más... Un chorro de leche espesa, sale de su verga, para introducirse en las entrañas de su yerno... Nazario, que está caliente como una perra en celo, al notar la calidez de ése líquido viscoso dentro suyo, su excitación llega al punto más álgido y su miembro viril también explota, corriendose en la cara de Mario que se relame los labios, saboreando con glotoneria el semen de Nazario...

Mario se quita cariñosamente a Nazario de encima suyo y se pone de pie. Coge las bolas chinas y, después de chuparlas como si degustase un manjar, se las vuelve a introducir dentro del trasero de Nazario, que da un respingo de placer. Al tiempo que se lo mira con cara de complicidad. Y con su callosa mano, se coge el grueso pene ya flácido y mea encima de Nazario, que se vuelve loco refregándose por el pecho el caliente líquido amarillo que sale a presión de ésa polla que tanto placer le da.

¡Nazario!...¡Nazario!... Carlota, su mujer, intenta despertarlo, pero duerme profundamente con cara de felicidad. Le tira gotas de agua en la cara, para ver si reacciona. Una sonrisa se dibuja en sus labios...  -¿Qué estarás soñando, Nazario?... vamos despierta, que  tenemos que ir a comer a casa de mis padres... - Carlota está eufórica, porque hoy estrena una bonita combinación de blonda rosa y sabe que su padre, le romperá las braguitas nuevas, para follársela salvajemente con su larga y gruesa polla en el trastero.

Jaume Serra i Viaplana.

Fotografía : Andrés Mauri.
www.queerdarkphoto.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana.

viernes, 1 de junio de 2012

Corrida Pecaminosa


Lentamente, el padre Frabizio va desabrochando su impoluta sotana negra. Liberando un botón tras otro del ojal en los que están prisioneros, hasta quedar completamente desabrochada... con mirada de suma satisfacción, se contempla en el gran espejo vertical que cuelga de la pared de la habitación, en su lujoso apartamento del centro de la capital romana. En el reluciente cristal se plasma un hombre alto, de mediana edad, con el pelo canoso perfectamente esculpido a navaja y una impecable barba recortada plateada.

Los ojos color miel del padre Fabrizio, miran lascivamente su  propia silueta que le vomita el espejo. Y como si se desprendiera de su piel, deja caer de golpe la sotana de lujosa tela oscura al suelo... Su corazón empieza a bombear a gran velocidad la caliente sangre carmesí que transita por sus venas provocando que las gotas de sudor empiecen a aflorar por los poros de su piel canela... Cada día le excita más ése cuerpo que se refleja en el espejo... Ésas medias negras de cristal ajustadas a las largas piernas depiladas, le producen una inmediata erección en su voluptuosa polla, que empieza a abultar tanto, que el rosado capullo de su bonito pene, sobresale de pronto con altanería, de las pequeñas braguitas rojas, en las que descansaba plácidamente bajo la sotana negra, con la que el padre Fabrizio va siempre impecablemente vestido. Tal vez, porque el color negro, aparte de asociarse al silencio y al infinito, suele ir ligado a la fuerza pasiva femenina y misteriosa.

Durante un tiempo, el padre Fabrizio se admira con mirada morbosa, en el frío cristal plateado, que lo atrae hacia él como un imán, para besar los carnosos labios que hay al otro lado del espejo. Lo que le produce en su cuerpo, una sensación de un extraño placer indescriptible... Y apoyando sus manos en la pared, empieza a refregar su exuberante paquete contra el espejo, contorneando su cuerpo con suma sensualidad, como si se tratase de una danza erótica. Al tiempo que su erecto y duro pene, va pringando el espejo de líquido seminal. Musitando con voz cálida, entre jadeos: - Vamos padre Fabrizio... ! Fólleme ! ... métame todo su rabo en mi caliente coño... por favor... estoy muy cachonda... soy su putita... ! Fólleme !...

El padre fabrizio está tan tremendamente excitado, que parece fuera de sí. Su deseo de ser follado por él mismo, hace que cierre los ojos y meta su mano de largos dedos, es sus pequeñas braguitas rojas, para coger su gran pollón lubricado y empieza a masturbarse cada vez con más frenesí.
Toc... toc... toc... tres golpes resuenan de pronto en la puerta de madera noble de su aposento, seguido de una angelical voz femenina, que dice: - Monseñor, ha llegado el seminarista que viene cada tarde ¿Puede pasar, Monseñor?... - El padre Fabrizio se muerde los labios para ahogar los jadeos que exhala nerviosamente para que no le delate su actividad sexual. Y aún de rodillas, lamiendo las últimas gotas de su propio semen que va deslizándose por el espejo. Responde quedamente con voz entrecortada: - Sí, por favor sor María del niño Jesús, que pase... que pase...

Jaume Serra i Viaplana

Fotografía : Andres Mauri www.darkphotomagazine.blogspot.com
Modelo     : Jaume Serra Viaplana  jacobbarcelona@gmail.com 

jueves, 26 de abril de 2012

Polvo en Venecia

 
La metrópoli veneciana está inmersa en un calor soporífero. El mediterráneo escupe una brisa caliente, envolviendo a sus presas, obligándolas a vomitar un sudor pegajoso por todo el cuerpo... Venecia parece permanecer fuera del tiempo humano. Como si formara parte de la escena del cuadro de los relojes de Dalí, si no fuera por las campanadas de la plaza de San Marcos que sesgando el silencio del mediodía, irrumpen en la vida humana recordando que son las tres... - Dong, dong, dong -.

Las gotas de sudor se deslizán sinuosamente por el escultural cuerpo desnudo de Silvio acariciando su rasurada piel rosada, dejando en ella un rastro húmedo que moja las sábanas de la cama en la que yace somnoliento por el calor sofocante que impera en éste tórrido día de verano. No corre ni una pequeña brisa de aire, a pesar de que la puerta y las ventanas de la habitación del viejo palacete veneciano en el que vive estan abiertas de par en par. La mente de Silvio está inmersa en un sueño erótico en el que un hombre completamente desnudo está sentado en un sillón desgastado por el tiempo, oculto detrás de una bella máscara veneciana de largas plumas negras con las piernas abiertas de un modo obsceno luciendo una gran erección. Es una polla dura, caliente... con un capullo rosado que va lubricándose ante la mirada de deseo de Silvio que siente una mágica atracción hacia esa verga que se erige ante él con altanería... como atraído por una fuerza sobrenatural, Silvio se pone de rodillas ante el enmascarado y abriendo sus viciosos labios carnosos, empieza a engullir con glotonería el lubricado pollón del desconocido, sediento de ése líquido seminal que va fluyendo del excitado rabo dentro de la húmeda boca de Silvio, chupándolo frenéticamente... hasta que el desconocido enmascarado empieza a jadear como un poseso dando gritos a la vez que un chorro de leche caliente y espesa llena la boca de Silvio que empieza a tragársela como enloquecido, pidiendo más y más... Con el cuerpo ardiendo de lujuria sexual, Silvio empieza a refregarse por la cama. El sueño con el enmascarado le ha puesto tan cachondo, que no se da cuenta que está siendo observado furtivamente por unos  ojos negros como el azabache que lo miran lascivamente... con sigilo, esos ojos intensos de color prieto van acercándose silenciosamente como una gacela, hasta estar ante él. Es su hermano Marcelo, que con el cuerpo lleno de sudor exhibe ante Silvio su enorme falo excitado que está masturbando.

Silvio, como hechizado por ésa larga y gruesa verga de su hermano y aturdido aún por el sueño erótico con el desconocido del antifaz, se da media vuelta en la cama y brinda a su hermano su macizo culo glotón, con un deseo irrefrenable de ser follado por ése pedazo de polla roja, treméndamente lubricada... Marcelo se desliza sobre su hermano y con suavidad, introduce lentamente toda su endurecida y excitada polla en ese culo que se la va tragando toda hasta chocar con los huevos... Marcelo, abrazado a su hermano, empieza a cabalgar encima de él como endemoniado...

En el balcón del palacete de enfrente, el viejo Carlo está pajeándose discretamente, excitado ante la visión de los dos hermanos follándose.



 
Fotografía : Andrés Mauri  www.darkphotomagazine.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana.  jacobbarcelona@gmail.com

Semen de Ébano y Bourbon

El jazz en Nueva Orleans es como una religión, es un estado de la persona. Un calor húmedo invade la calle Bourbon, en la que más t...

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