sábado, 31 de diciembre de 2011

Sodomiza el Año


  Arranca las luces de neón de tus venas,

   sumérgete en tus vómitos más lujuriosos,

    esnifa tus fantasías más ocultas... o hazte monje.

     Pero hermano, vive tu única vida como quieras.

FELIZ AÑO NUEVO        BON ANY

Jaume Serra Viaplana

Fotografía : Andres Mauri
Modelo      : Jaume Serra

jueves, 22 de diciembre de 2011

Lamida Lujuriosa


 
!AAAHHH!...!AAAHHH!... La viciosa boca de Jordi libera constantes jadeos, sucumbiendo a las sensaciones arcaicas que le produce la dictadura de la húmeda lengua de jacob. Ese judío versado en los placeres carnales más profundos de su amado.

La cálida lengua judía de Jacob lame con lujuria los carnosos labios carmesí, que como frutas de la pasión adornan la sensual boca de Jordi. En la que la lengua de Jacob entra con autoridad, para buscar la de Jordi y deshacerse en húmedas caricias mezclándose sus salivas que van derramándose por la comisura de sus nerviosos labios, sedientos de amor y sexo, saboreando la calidez de sus bocas para luego deslizarse por el cuello de Jordi, no sin antes haber chupado el lóbulo de su oreja... Los labios de Jacob beben de cada poro de esa piel morena, como si fuesen pozos de amor eterno.

Como un arlequín del amor, Jacob sigue lamiendo apasionadamente la piel de su amado, que le sabe a canela y limón. Produciendo en su pene circuncidado una tremenda erección al deslizar su rojiza lengua caliente por los tiesos pezones amelocotonados de Jordi... Sus labios los saborean como si fuesen el epicentro del placer universal haciendo que ese cuerpo que no cesa de jadear se contraiga al recorrer la lengua por su estómago, un escalofrío que se transforma en un bello joven alado, que con sus grandes atributos sexuales de oro macizo, sodomiza a Jordi. Mientras Jacob, le succiona con sus calientes labios, los pechos de los que sale agua azucarada.

Esa fábrica de placeres que es la lengua de Jacob, recorre la piel de satén de Jordi, hundiéndose en su ombligo hasta llegar a su sexo y ascender lentamente por ese pene erecto, que altaneramente se erige hacia el cielo por la gran excitación que le produce esa lengua castigadora que le está haciendo jadear sin piedad con sus perversas lamidas... Jacob relame con frenesí la comisura del caliente y rosado prepucio de ese falo endurecido que va llenándose de líquido seminal como si fuese el elixir de la vida eterna lo bebe con pasión y sigue deslizando su viciosa lengua lubricada sobre el aterciopelado escroto de Jordi, humedeciendo con su caliente saliva los testículos amarronados que sobresalen de ese fantástico cuerpo rasurado.

La cabeza de Jacob se pierde entre las rosadas nalgas de Jordi, sus gruesas y velludas manos las abren para besar ese ano que penetra cada día con su polla. Su lengua empieza a lamer la caliente piel violacia del goloso agujero del culo de Jordi metiendo toda su húmeda lengua dentro para lamer minuciosamente las paredes de esa caverna de sedosa piel que rezuma miel de romero, llenando la boca de Jacob de dulzor. La incansable lengua de éste, sigue lamiendo con obsesión ese cuerpo que le hace vivir placeres ancestrales lamiendo sus largas y fuertes piernas hasta llegar a sus pies varoniles, chupando viciosamente uno a uno los dedos como si fuesen frutas de azúcar... Entre jadeos, Jordi mira con ternura a Jacob, de sus ojos sale luz, la luz universal del amor... Sus cuerpos se juntan...

En el exterior, unos copos de nieve golpean los cristales del santuario sexual desde donde cada día Jordi y Jacob vuelan juntos al mismo cielo plagado de estrellas de cristal. En donde juegan alegremente unos espectros de varios cientos de años, tirándose bolas de nieve ante la atenta mirada de una virgen con los brazos cortados que custodia a siete viciosos reyes, sodomizados por  siete duendes de grandes vergas iluminados por un lucero escondido entre la niebla.

Jaume Serra i Viaplana.

Fotografía: Andrés Mauri.
www.queerdarkphoto.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Látex, Cuero y Castigo

 
En la cabeza de Kim resuenan las palabras de bienvenida que les dijo el AMO SUPREMO, el día que junto con otros jóvenes llegó a este caserón del s.XVI de gruesas paredes de piedra gris, perdido en un lúgubre bosque de la Catalunya más profunda, castigado por un fuerte y frío viento de la Tramontana que silva fantasmagóricamente entre los árboles que rodean el viejo caserón. Silenciando entre sus muros la lujuria más perversa...
 
"Aquí no rigen reglas morales ni religiosas de ningún tipo. Somos hombres libres, creemos que cada ser humano puede vivir la vida como mejor le plazca, siempre que sea mayor de edad. Por eso tenemos derecho a hacer lo que queramos con vosotros, ya que todos sois adultos y libremente habéis decidido vivir sumisamente a nuestras órdenes las veinticuatro horas del día, los siete días de la semana. El único límite que tenemos lo ponéis vosotros y la muerte..."

Ahora  entiende el verdadero significado de ésas palabras del AMO SUPREMO... Un hilo de sangre rojiza mezclada con saliva, se escapa por la comisura de sus carnosos labios, cayendo sobre su cuerpo desnudo. Después de varios intentos  por abrir los ojos, sus pesados párpados empiezan poco a poco a entreabrirse. Su visión va adaptándose a la tétrica luz cromática que vomitan unas viejas velas desgastadas esparcidas por el sótano del viejo caserón ampurdanés. Entre los claroscuros de la bóveda, como si fuesen fantasmas saliendo de la niebla, dislumbra las siluetas de varios hombres musculados, con sudados pechos velludos que sobresalen de los arneses de cuero negro que llevan ajustados a la curtida piel de sus rudos cuerpos... Son hombres de barba cerrada y gruesos brazos tatuados, enfundados en ajustados pantalones de cuero que aprisionan los grandes bultos que producen sus pollas tremendamente excitadas ante la visión del joven cuerpo desnudo que tienen prisionero entre grilletes a merced de sus caprichos sexuales más inconfesables. Kim intenta escapar de sus grilletes, pero se le clavan en su sedosa piel canela, haciendo aflorar sangre por los cortes que le producen en las muñecas y tobillos... Siente dolor por todo su cuerpo... su cabeza le da vueltas, tiene la sensación de que volverá a desmayarse... pero el fuerte olor a semen y orina que desprende su propio cuerpo, hace que vuelve  a levantarse altaneramente, clavándose los oxidados grilletes.

Kim no puede ver cuantos tíos son, pero el olor del sudor de esos cuerpos que se acercan, hace que recuerde las salvajes envestidas de sus pollas, penetrando sin piedad su ardiente culo la noche anterior cuando los AMOS lo castigaron en ése oscuro y húmedo sótano en el que está prisionero... Al ir acercándose esas sombras, puede ver la gruesa mano del AMO SUPREMO, enfundada en un guante de látex... El ruido de unas cremalleras abriéndose suenan detrás de él... las siluetas que lo envuelven se van convirtiendo en rudos hombres vestidos de cuero negro...

Unos dedos gruesos y peludos que salen de la penumbra, le ponen traicioneramente unas pinzas en sus duros y aterciopelados pezones... De pronto, nota entre sus nalgas el calor de una polla dura como un hierro candente... el miedo y la excitación aceleran los nerviosos latidos de su corazón, provocando en su polla una gran erección... en su espalda nota el aliento de unos excitados sementales...

Jaume Serra Viaplana

Fotografía : Andrés Mauri. 
www.queerdarkphoto.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana. 
jacobbarcelona@gmail.com

viernes, 28 de octubre de 2011

Mariposa Negra

 
Una adormecida mariposa cubre con sus inmensas alas de raso negro, la bóveda celeste de Jerusalén, llenando de oscuridad las viejas callejuelas de la ciudad santa por la que navega cada noche Jacob, desprendiendo a su paso una melodía fúnebre, con la soledad como fiel compañera como si fuese la estación de su vida en la que se ha perpetuado. Hace tiempo que un amor traicionero le hizo entrar en un oscuro y gélido invierno en el que su corazón empezó a sangrar amargas lágrimas, hasta que el dolor hizo que le explosionase en miles de diminutos trocitos de terciopelo rojo... En ese vagar desesperado, Jacob inhala soledad hasta el fondo de sus pulmones y exhala tristeza. Mientras acaricia en la oscuridad, el rostro enlutado de la diosa Tanit (la diosa cartaginesa del amor) que llora en silencio la mediocridad humana...

Sus párpados se cierran de golpe afligido por no poder volar. Quiere escapar de la prisión de sus recuerdos que le flagelan el alma hasta hacerla jirones... Nada desea más que poder liberarse para siempre del cautiverio de la melancólica infelicidad en la que está sumido desde la traición de su amado que le ha llevado a no tener ningún sentido la vida para él. Al sentir que el teatro de la vida le ha dejado sin guion, anhela con todas sus fuerzas poder desprenderse de su cuerpo humano y entrar en el mundo de los espectros para danzar promíscuamente con los duendes de piel canela y piernas vidriosas de tobillos como la medialuna más fina que hay en el cielo azul seducen a los hombres. Son los duendes seductores que brillan en la oscuridad de la media noche. En este maremoto de tristeza que vive Jacob, un enorme padecimiento interior le deshace las entrañas, desesperado, exhala una nubecita blanca que ilumina el resplandor de la luna... La nube al diluirse esparce en suspensión miles de partículas de oro que pronto forman la silueta seductora de un Pierrot... Jacob queda deslumbrado y deja de huir de él mismo... Una gota de lluvia se desliza suavemente por la asexual cara blanca como la nieve del Pierrot. En ella van encerradas todas las lágrimas derramadas por el dolor de los desamores humanos a lo largo de la historia, pero también lleva implícita toda la inocencia del amor primigenio, del buen amor.

Rodeados de las joyas rojas que formaban parte de la corona boreal que hizo Hefesto, junto con el oro color fuego para que Dionisio los pusiese entre los astros...Sus miradas se iluminan de golpe y como si fuese un haz de luz la mirada de los ojos miel de Jacob, penetra en los amorosos ojos azules del Pierrot para viajar al país de las sensaciones, siente que vuelve a crear belleza. Atraídos por la fuerza del amor sus labios se juntan. Jacob siente como dentro de su cuerpo palpita un nuevo corazón. El líquido rojo de sus venas empieza a transitar por ellas con más intensidad que nunca llenando su cuerpo de excitación. Nota como se enciende... su piel quema... Los labios, delgados y frágiles como el cristal del Pierrot le han insuflado de nuevo la vida... y con ello el amor... Enfundados en satén carmesí, bailan abrazados por encima de rosas de seda blanca que nacen de las cabezas de los amantes nocturnos, furtivamente se besan por las empedradas calles de Jerusalen. Iluminados por miles de mariposas de luz que brotan debajo de sus cabellos para posarse en las ramas de los árboles de nieve del bosque más bonito del mundo, en el que danzan Jacob y el Pierrot, escoltados por desnudos querubines excitados por lujuriosos sátiros.

Jaume Serra Viaplana.

sábado, 15 de octubre de 2011

Sueño de universitario


 
El alba sodomiza sin indulgencia los restos de la oscuridad aterciopelada, de una noche dejada ya atrás. Para dar paso a una débil luz naciente, que poco a poco, con la gallardía de un caballero medieval, va conquistando el nuevo día. Un varonil haz de luz, como un chorro de oro líquido, entra furtivamente como un ladrón por la ventana de Jon, para acariciar lascivamente el sensual cuerpo juvenil de este universitario que yace dormido entre sábanas de raso negro, dando a su piel un color alimonado.

Su rítmica respiración, juega con la fantástica musculatura que cubre su pecho de satén, engalanado por unos tiesos y duros pezones amelocotonados. Salpicado por un vello juvenil que se desliza insinuosamente por el centro de su tórax como una lujuriosa serpiente en busca de la fruta prohibida, para perderse en el frondoso bosque de negros árboles que custodian el tesoro de su virginal sexo. Con altanería, esconde entre las sábanas una gran erección matinal, llenando su rosado prepucio de líquido seminal. El largo y sedoso pene de Jon, no cesa de lubricarse al verse en su húmedo sueño entre los fuertes brazos de su capitán que bajo la luz de la luna, lo tiene prisionero en el suelo de la fragata de guerra con la que surcan el mar rompiendo las embravecidas olas. En su cara nota el caliente aliento del capitán, que con sus manos de marinero, va desabrochando uno a uno los botones plateados de la bragueta de sus pantalones blancos de grumete... El reflejo de la luna en la barba de plata del capitán, hace que Jon se de cuenta que éste es su profesor por el que bebe los vientos desde que entró en la universidad... En clase, cada vez que la mano del profesor roza la suya con cualquier absurdo pretexto, Jon siente en su estómago las cosquillas del revoloteo de miles de mariposas azules que lo transportan del sufrimiento al éxtasis en segundos.

Al notar la humedad de la lengua de su profesor - marinero, lamiendo y besando su cuerpo, en cada poro de su piel florece una gota de amor haciendo que su lujuria se desborde de golpe para convertirse en un mar que se rompe en olas de plata... Jon se siente esclavo de la dictadura de esos dedos marineros que le hacen sentir una explosión de sensaciones a través de sus varoniles caricias, oliendo el perfume de la felicidad. Sólo desea que ésa mano que le hace entrar en el cielo le abra la puertecita de su pecho y le saque su aterciopelado corazón rojo, para guardárselo en el sagrario de su propio pecho.

La sensación de infinito placer que siente su falo endurecido hasta dolerle, hace que moje las sábanas de raso que cubren la desnudez de su joven cuerpo... Los bellos ojos verdes cargados de poesía, que habían estado cautivos de sus párpados de largas pestañas quedan inundados de una luz tan clara, que parece que los latidos de su corazón puede romperla como si fuese un cristal. Jon se levanta de la cama con una lujuriosa sonrisa al ver la acartonada mancha de semen en sus sábanas, acariciándose sensualmente su aún erecto pene. Se dirige a la ducha, pensando en su profesor - marinero. Al que cada noche ama de nuevo en sueños, regalándole su virginidad. Y al que verá esta mañana en la universidad.

Jaume Serra i Viaplana.


Fotografía : Andrés Mauri.
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Modelo: Jaume Serra i Viaplana. 
jacobbarcelona@gmail.com

sábado, 8 de octubre de 2011

Señores de la Vida y la Muerte

ARTÍCULO DE OPINIÓN


Gente de porcelana que habitan en mansiones de mármol blanco donde el olor a naftalina y corrupción invade las estancias blanqueadas, deciden desde sus despachos recubiertos de oro, rebosantes de teléfonos de rubíes y diamantes quienes tienen que vivir o morir a través de su macabro juego de la especulación. Hacen girar la ruleta rusa de fino marfil con vidas humanas como fichas de juego depositadas en relucientes escupideras de oro.

Estos incendiarios en un mundo de bomberos como ya controlan los canales de distribución de alimentos, han decidido comprar también grandes extensiones de tierras de cultivo para así tener el monopolio de los alimentos. El grano que sus esclavos cultivan sumisamente en las grandes plantaciones se almacenan en naves fortificadas para poder especular con él, haciendo subir su precio al tenerlo retenido. A medida que ese grano se vaya pudriendo en los almacenes, miles de niños irán muriendo lentamente en brazos de sus padres, que también morirán de desnutrición.

La codicia de estos tiburones humanos no puede saciarse con las vidas de tantos seres inocentes. Estos se preguntan porqué sus vidas valen menos que las de las mascotas que habitan en las grandes mansiones de los señores de la vida  la muerte. La sangre de estos infelices no puede ser utilizada como cemento-cola para pegar las láminas de oro que decoran las paredes de las mansiones de los especuladores de alimentos.

Los gobiernos, no deben permitir bajo ningún concepto este monopolio... y los gobiernos surgen de los votos que los ciudadanos disciplinados depositan en las urnas.

Jaume Serra i Viaplana.

Fotografía : Andrés Mauri
www.darkphotomagazine.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana

viernes, 30 de septiembre de 2011

Duelo de Pollas

 
Barcelona está envuelta en seda negra, rota sólo por la parpadeante luz cromática que sale de una ventana modernista del gaiexample, vomitada por las siete velas que queman en la Menorach, el candelabro judío. Columnas de luciérnagas llenan de claroscuros el comedor en el que Jacob y Aarón, luchan como verdaderos caballeros templarios, entrelazando sus sudorosos cuerpos desnudos en una sensual lucha a la luz de las velas para ver quien de los dos acaba dominando el otro. Sus pollas circuncidadas, están enrojecidas por la fricción de tanto rozarse. Los dos guerreros judíos, exhiben una gran erección, batiéndose como espadachines de plata en pleno frenesí por conquistar a través de sus cuerpos tremendamente excitados el climax total. Convirtiendo el comedor en el que están follando en su campo de batalla sexual.

Jacob, con el cuerpo lleno de gotas de sudor que se deslizan por su esbelto cuerpo, como traviesas perlas juguetonas. Consigue doblegar a Aarón, al tirarlo de golpe al suelo, poniéndose inmediatamente encima suyo. A la vez, que con su fuerte mano de largos dedos como columnas de humo inmoviliza los brazos de Aarón, reduciéndolos detrás de la cabeza de éste dejándolo en la más completa indefensión y sumiso a sus más viciosos caprichos sexuales... Con autoridad patriarcal, empieza a comerle la boca... sus labios hacen prisionera la lengua de Aarón, para chuparla frenéticamente, haciéndole sentir espasmos de placer en el estómago... Es tanta el ansia con que Jacob le come la boca que en la lengua de Aarón empieza a aflorar gotitas de sangre. Momento en el que Jacob, con su gruesa mano, coge bruscamente la cara de Aarón, haciéndole abrir la boca y con la toda la chulería del mundo, le escupe dentro de ella. Repitiéndolo varias veces, después de volver a comerle salvajemente la boca, para recordárle quien es el macho dominante.

Los lascivos labios de Jacob se deslizan por el terso y suave pecho de Aarón, parándose en sus endurecidos pezones, para embriagarse con ellos. Mordiéndolos y chupándolos, como si hubiese encontrado el maná después de una larga travesía por el desierto... Que cada vez van enrojeciéndose más, por la brusquedad con que Jacob, como un poseso, chupa y muerde de los amelocotonados pezones de Aarón. Sin mediar palabra, envueltos por una atmósfera cuajada de viciosos gemidos de placer escupidos al aire por el frenesí de la lucha sexual, Jacob le da la vuelta bruscamente ante el total sometimiento de Aarón. Le hunde sin piedad todo su endurecido rabo circuncidado. Provocando en Aarón un grito de placer, a la vez que su cuerpo da un respingo de dolor por la envestida con que acaba de ser poseído... Jacob empieza a cabalgar el glotón culo de Aarón, con la autoridad que le da el haber ganado la batalla sexual y el poder que le provoca estar inmerso en ese trance sexual que está viviendo al poseer el cuerpo y el alma de su amado... Su placer sexual se encumbra a lo más alto, al envestir sin piedad ese culo caliente y respingón de Aarón, que se traga todo su endurecido rabo, con la mayor glotonería del mundo... Hasta que por fin, en plena vorágine de jadeos emitidos sin cesar por Aarón, que hace rato que está inmerso en el mundo de los placeres, llevado por las envestidas de la castigadora polla de Jacob. Éste, aullando como un poseso, empieza a derramar chorros de leche caliente y espesa, dentro de las mismísimas entrañas de Aarón.

Al rato, Jacob, que aún permanece encima de Aarón, abrazado fuertemente a él con su polla metida dentro de su caliente culo se pone de pie, mira a Aarón con autoridad altanera y cogiendo su polla con su huesuda mano de pianista, empieza a derramar su caliente y amarillenta orina, encima del cuerpo de Aarón, que sumisamente se lo refriega por el pecho...

Jaume Serra i Viaplana.

Fotografía : Andrés Mauri. www.darkphotomagazine.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana.

Semen de Ébano y Bourbon

El jazz en Nueva Orleans es como una religión, es un estado de la persona. Un calor húmedo invade la calle Bourbon, en la que más t...

Lo más caliente...