lunes, 14 de enero de 2013

Orgullo Gay


¡Levántate! rompe las cadenas de tu mente. Enarbola la bandera de la libertad y empieza a caminar. La senda será tortuosa, tus pies se llagarán, sangrarán...  ¡No te preocupes! ésa sangre será el arma que derribará la dictadura heterosexual, que castra tus sueños y lastra tu vida.

Lucha a pecho descubierto, con orgullo. No te avergüences de ti, de tu cuerpo, de tu sexualidad... No dejes que nadie decida por ti, cómo tienes que vivir tu única vida. Vívela con naturalidad, no permitas que te roben tus días. Porque una vez exhumado tu tiempo, ya no hay nada... no olvides que tú y tus anhelos, valéis tanto como los de cualquier otro.

Tu deber es intentar ser feliz...  ¡LUCHA POR ELLO!... Que este año sea el de la conquista de la igualdad de derechos para las comunidades gays de todos los países.

Jaume Serra i Viaplana

Fotografía: Andrés Mauri
www.queerdarkphoto.blogspot.com

jueves, 27 de diciembre de 2012

"Orgía de invertidos"


La noche es gélida, sin estrellas, un frío intenso va calando en los huesos de Joan que deambula por las calles del barrio chino de Barcelona sin rumbo fijo buscando algún sitio para cobijarse y entrar en calor. A pesar de la crudeza invernal de ése enero de 1940 tan sólo puede abrigarse con una vieja americana de verano teñida de oscuro, desde que acabó la guerra, cada vez le es más duro sobrevivir en la nueva España franquista donde nadie le quiere dar trabajo por haber sido miliciano republicano.

Al pasar por la calle Robadors reconoce la tenue luz cromática que sale de una bombilla de 25w. desnuda sobre una vieja puerta de madera apolillada. Es el club ARMY, un club clandestino, aunque tolerado, clasificado como un local donde se reúnen los "invertidos" para hacer sus "abominables aberraciones sexuales"... con los nudillos de la mano enrojecidos por el frío, da tres golpes en la puerta y ésta se abre tímidamente. Joan, mira discretamente a las putas que hacen la calle, y entra.

Una nube de humo invade el local, mezclándose con la voz de Carmelita Aulart que se difumina a través del viejo gramófono : - Cocaína en flor... el perfume serio... en las lindes del amor... es perfume que fascina... cocaína en flor... -. El local está  lleno de almas nocturnas que buscan compañía, a su lado dos hombres rudos de barbas cerradas y que desprenden un fuerte olor a aguardiente besan con pasión a unos jóvenes mancebos de cabellos dorados y piel cetrina... Joan, pide un coñac y se coloca a un lado de la barra, esperando que alguien se lo pague. El brillo de sus ojos azules como aguamarinas, hacen que al momento empiecen a cortejarlo varios hombres. De entre ellos, se abre paso con autoridad un cuarentón de largos bigotes que con rudas maneras, aparta a la gente para llegar hasta Joan : - ¿No eres muy joven para el coñac? -  Nicolás, es capitán del glorioso ejercito golpista, que ha ganado la guerra civil. - Capitán, soy lo suficiente mayor, como para castigarle con mi porra... - . La mirada lujuriosa de Joan, se clava en los ojos morunos del capitán, destilando una expresión desafiante. Sin mediar palabra, el capitán lo coge de la mano y, después de dejar una moneda en la barra para pagar el coñac de Joan se dirigen con paso firme hacia el sótano.

La parpadeante luz de las velas repartidas por el suelo, dejan en la semioscuridad a hombres fuertes, con barbas de varios días. Buscando frenéticamente la esencia del placer sexual, a través de sus instintos más primarios. La sumisión de un macho hacia otro. Es una lucha de sementales en celo, excitados por el olor del miedo que desprende su sudor. Joan y el capitán, sortean a un grupo de hombres desnudos que se masturban ante un guapo joven, hijo de un marqués, esposado a dos viejas maderas en forma de X mientras un musculoso campesino con varias heridas de guerra en el cuerpo, le azota el trasero con un látigo de cuero negro... Cuando llegan a un rincón más oscuro, el capitán desnuda lentamente a Joan y con un suave empujon lo hace caer de espaldas sobre el lecho de un catre de muelles chiriantes. El capitán, que está tremendamente excitado, se arrodilla entre la piernas entreabiertas de Joan y agarrandole con firmeza un tobillo empieza a lamer con destreza su hermoso pie de dedos vigorosos...

El capitán, chupa con lujurioso deseo cada uno de los dedos del pie de Joan, que gime de placer cuando la húmeda lengua del capitán se desliza por la planta de su pie, haciendole cosquillas con el mostacho... lame el tobillo... sigue por la pantorrilla... besa cada milímetro la aterciopelada piel de Joan, que  excitado como nunca empieza a masturbar su gruesa polla. La lengua del capitán  llega a la parte inferior del muslo, mordisqueando la suave piel, hasta la imponente visión de la polla erecta de Joan. El capitán, con los labios llenos de saliva, abre viciosamente la boca y engulle con ansia toda la larga y dura polla, para mamarla con verdadero delirio... Joan, que no ha dejado de gemir ni un instante, arquea su cuerpo al notar cómo su pene empieza a bombear leche caliente y espesa dentro de la boca del capitán que se la va tragando con inmensa glotonería... El cuerpo de Joan, se convulsiona cuando el capitán lame con lujuria su capullo para  beber hasta la última gota de su semen... Su negro mostacho está salpicado de gotas blancas.

Cocaína en flor... es perfume serio... en los lindes del amor... es perfume que fascina... cocaína en flor... cocaína en flor...

Jaume Serra i Viaplana

Fotografía : Andrés Mauri
www.queerdarkphoto.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Fóllame siempre... siempre...


Como fuego de verbena brillan las luces doradas en el anochecer. Esta noche, Natham ha cojido el peluche que le regaló Efraïm para dormir pero aún así, sus ojos almendrados se niegan a cerrarse y se mantienen perversamente brillantes con la mirada fijada en la fotografía de Efraïm, su marido. Una bonita foto hiperrealista realizada  por el prestigioso fotógrafo barcelones, Andrés Mauri. Transformando a ése chico alto, musculoso, de sensuales labios y de un atractivo irresistible, con un cuerpo alucinantemente bello, en un guapo galán de cine años cincuenta, gracias a ese blanco y negro que domina tan bien y que convirtió los ojos verde esmeralda de Efraïm, en una ardiente mirada de ojos grises, que siempre han tenido hipnotizados a Natham. Cautivo de ellos, se acurruca entre las sábanas de raso negras, que parecen jugar con los cabellos cobrizos que pueblan su nuca.

Natham quiere evadirse de su realidad y entra en su onírico mundo irreal. Muerto de amor, con el corazón hecho jirones no puede dejar de pensar en aquel maldito momento en que su marido, harto de que no comparta sus cosas con él, y después de algunas mentiras. Pronunció las más ominosas palabras que Natham jamás hubiese querido escuchar : - Natham, no puedo estar con alguien que no sabe compartir, me haces desconfiar... a veces llego a sentirme como si fuese para ti sólo un consolador con piernas y brazos... te quiero mucho, pero se acabo... te dejo Natham. -

Al recordarlo, esboza una sonrisa impregnada de tristeza y sus ojos empiezan a llenarse de lágrimas. Desde que conoció a Efraïm, ha vivido para él y por él. Se ha llenado la vida de él... se ha moldeado a sus manías... No en vano, su marido ha sido el único capaz de llevarlo cada noche a la Arcadia feliz, a través de sus interminables besos que se transforman en notas enamoradas con esa boca perturbadora, que le hace sentir todo un abanico de adicciones prohibidas.

La exhumación del poco tiempo transcurrido desde la partida de Efraïm, sólo hace que acrecentar el anhelo por el reencuentro. Natham adora el amor que siente por su marido y puede llegar a llorar de felicidad, al contemplarlo desnudándose ante él. Es esclavo de su belleza... de sus largos y sedosos dedos, ésos dedos que se deslizan cada día por su cuerpo, haciendo arder la piel por donde pasan... La sangre le quema las venas, al recordar cómo Efraïm le hundía su largo y duro pene en su culo, siempre sediento de sexo. Para cabalgarlo como un poseso, en sus largas noches de lujuria desenfrenada en las que no podía dejar de jadear involuntariamente, mientras el semen de Efraïm le inundaba sus entrañas.

El corazón de Natham se dispara y siente mariposas en el estómago... sin dejar de mirar la foto en blanco y negro de su marido. Aprieta el peluche fuertemente entre las sábanas de raso, para cogerse con fuerza su pene, que está tremendamente endurecido y lubricado. Empieza a masturbarse lentamente, susurando al aire: -Fóllame Efraïm... fóllame siempre... siempre... -

En su ensoñación erótica, sin dejar de mirar la fotografía de Efraïm, con un brillo perverso en sus ojos. Se recrea recordando el placer que sentía cuando la aspereza de las mandíbulas con barba de varios días de Efraïm se deslizaban por su cuerpo para lamer cada milímetro de su piel... Al poco tiempo, un escalofrío le nace en la planta de los pies, subiendo hasta el estómago, y allí se pone a jugar. Luego retoma el camino hacia la cabeza... y de pronto, entre silenciosos gemidos, una cascada de un blanquecino líquido caliente sale de su enrojecido y excitado pene para dejar nevadas las negras sábanas de raso.

Sus ojos siguen derramando lágrimas quedamente... Aún no sabe porque le cuesta tanto compartir... Ser tan individualista... pero sí que sabe que en el cielo del resto de sus días, las nubes ya no tendrán forma de corazón... el Grial se ha ocultado detrás de negras nubes.

Jaume Serra i Viaplana.

Fotografía : Andrés Mauri
www.queerdarkphoto.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Polla Sabrosa




Jim ha preparado la mesa con un gusto exquisito, mimando en ella hasta el último detalle... mantelería de hilo blanco con rosas rojas bordadas, vajilla de fina porcelana blanca ribeteada con oro viejo, cubertería de plata... Y en el centro un jarrón de cristal tallado, con tres lirios blancos dentro...

Ring... riing... el timbre suena en su recibidor y Jim se apresura a abrir, pero antes se da un último retoque delante del espejo... - !Buenas noches guapetón! - . Lluc le saluda eufórico, está radiante de felicidad al volver a quedar por segunda vez con Jim.  En su mente aún está muy fresco el recuerdo del día que un azar afortunado hizo que se conocieran. Ése día Jim le regaló un pedazo de cielo, devorando intensamente su cuerpo entre unos matorrales en una desierta plazoleta, haciendolo gozar como nunca nadie se lo había hecho.

Jim coge con ansia  a Lluc y lo desliza hacia dentro del recibidor abrazándolo con fuerza, a la vez que con el talón del zapato, cierra la puerta de golpe dando un portazo...  Jim  sin mediar palabra empieza a comerle la boca. Lluc casi no puede respirar, pero se excita al momento al notar ésa  húmeda lengua que con autoridad saborea su paladar... Entrelazados, bebiendo con frenesí de sus labios un deseo sexual irrefrenable llegan al comedor después de chocar varias veces con las paredes del pasillo. Lluc se queda sorprendido cuando ve que en la mesa sólo hay platos para uno - ¿Es que vamos a comer en el mismo plato? - Jim se lo mira con una sonrisa socarrona, y con voz lasciva le dice : - Cariño, tú serás mi cena... - . Lentamente empieza a desabrochar la camisa de Lluc. - ¿Pero Jim, no cenamos?... - después cariño... después... empecemos por los postres... -. Lluc desea con todas sus fuerzas no ser para Jim sólo una aventura, por eso, intenta que esa cita de hoy no se convierta sólo en un polvo. Pero ante la insistencia de Jim y lo cachondo que lo ha puesto con el magreo en el pasillo, se deja llevar hasta el sofá. Sus ropas quedan esparcidas por el suelo. Sus cuerpos desnudos se revuelcan apasionadamente en el mullido sofá de terciopelo negro, con tanta excitación, que sus endurecidos penes se lubrican generosamente por la fricción entre ellos... Jim coge con fuerza los brazos de Lluc, y se los pone detrás de la nuca, atando sus muñecas con un cinturón de albornoz que tiene preparado en un lado del sofá... - !No Jim!... atado no... que me da mucha cosa... - ahora eres todo mío... - Jim le dedica una sonrisa viciosa a Lluc, a la par que cubre su cara con un pañuelo de gasa blanca. Lluc intenta zafarse de él, pero el fornido cuerpo de Jim se lo impide... - no... no Jim... no me va este rollo... - Lluc está entre asustado y excitado a la vez, en el fondo no deja de producirle bastante morbo... - Venga cariño, voy a follarte éste culito tan provocador... !Mira cómo está mi rabo!... - . Jim está muy caliente, con brusquedad le separa las piernas y después de ponerse lubricante en su rojo capullo, hunde toda su polla en el agujero del macizo culo de Lluc que da un grito de dolor, aunque poco a poco va notando un gran placer a las envestidas del rabo de Jim, haciéndole gemir de gusto. Jim va llegando al clímax, su cuerpo se contrae por momentos. Siente un inmenso goce ver a Lluc jadear sin cesar debajo de ésa gasa que se mueve con el aliento nervioso que sale de su boca... Jim siente todo un carrusel de sensaciones y nota que está a punto de correrse. En ése momento desliza los dedos por el pañuelo que cubre la cara de Lluc y lentamente lo enrolla alrededor del cuello de Lluc. Momento en que Jim lo mira finamente y como una majestad satánica, eyacula dentro de él gritando de placer.

Tras secarse las gotas de sudor, Jim coge una figurita del Sagrado Corazón de Jesús que tiene en la estantería del comedor y la introduce en el ano de Lluc, lo que le produce un desgarro, aunque a él ya no le puede doler. Luego coge de la cocina un largo y afilado cuchillo y lo desliza por la piel de Lluc, rezando para tener fuerza para hundirlo en ése bello cuerpo. Y al llegar a su grueso pene, lo corta de cuajo, recogiendo en una copa la sangre que le brota. Después lo pone en una bandeja y la mete en el horno. Mientras él se enfunda en un traje de corte francés y una corbata de Armani... Saca la bandeja del horno, sirve la polla de Lluc en el lujoso plato de porcelana acompañada de una guarnición de setas selectas y delicadamente con el cuchillo y tenedor, empieza a cortar a trozitos la bonita polla de Lluc, comiéndola ceremoniosamente, dando sorbos de la caliente sangre en la copa de cristal de Bohemia...

Jaume Serra Viaplana

Fotografía : Andrés Mauri www.queerdarkphoto.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra Viaplana.

viernes, 19 de octubre de 2012

Polla perversa



Los largos dedos del Dr.Tiziano cierran con firmeza los párpados de Alan, condenando ésos ojos verdes a la fría oscuridad eterna. Gelen quita la sábana blanca que cubre su cuerpo y desconecta uno a uno los aparatos a los que está conectado el terso pecho rasurado de Alan... con voz grave pregunta : - ¿Hora de la muerte, doctor? - -16.22 horas - responde el Dr.Tiziano, con un lacónico - Gracias - la enfermera sale de la habitación dejándolo a solas con el cadáver.  Gelen ha visto otras veces ésa mirada de perversa lascivia en los ojos del Dr.Tiziano. Sabe que en esos casos tiene que demorar un tiempo la noticia del fallecimiento del paciente.

La mirada de lujuria del Dr.Tiziano recorre el joven cuerpo desnudo de Alan, de pelo castaño lacio y largo hasta más allá de la nuca, de piel blanca y suave. En sus carnosos labios parece que aún hay un atisbo de querer sonreír... Alan aún guarda una cálida belleza, a pesar que en pocas horas el rigor mortis habrá invadido su cuerpo.

En la aséptica habitación blanca del hospital, el doctor con la mirada fija cargada de vicio hacia el cuerpo de Alan, va desnudándose lentamente como si se tratase de un ritual ceremonial... Al sacarse el slips negro, lo arroja contra la cara de Alan, rebotando hacia el suelo, dejando su pene liberado y cimbreante, tremendamente erecto y excitado. Con ansia se abalanza sobre ése cuerpo sin vida para rendir culto a su adicción a los juegos prohibidos... Mete su lengua con altanería dentro de la boca de Alan, para beber de sus labios violaceos, el dulce licor de la muerte que emana de sus entrañas... besa su cuello con deseo y sus ardientes labios descienden viciosamente hacia sus amelocotonados pezones, mordiendo con arrogancia ésa piel aún caliente, pero escalofriante... La excitación le quema las entrañas cuando su boca llega al largo y grueso pene que saborea con inmensa glotonería, sabiendo que ha sido deseado y chupado por cientos de hombres anónimos durante años... Ahora él lo engulle en su húmeda boca con verdadera ansia, a la par que mete bruscamente sus largos dedos en el culo de Alan...

El Dr.Tiziano observa con placer la insultante belleza de ése cuerpo que ha perdido el calor de la vida, como una ramera librado a él por la mismísima muerte, para someterla a sus caprichos más perversos que su mente pueda parir... Con la prepotencia de quien se cree el dueño de la vida y la muerte se pone de rodillas ante la cara de Alan, y después de abofeterla al grito de: -Puta...puta...-  Le agarra con vehemencia la melena y escupe en su cara para luego mearse en ella, esparciéndose el caliente líquido amarillo por los labios...

Excitado por un irrefrenable deseo, las manos del Dr.Tiziano agarran con fuerza el cuerpo de Alan, que empieza a tener cierta rigidez, con violencia le da la vuelta encima de la camilla poniéndolo boca abajo... En plena vorágine de sudor y efervescencia sexual, introduce con petulancia su enrojecido capullo exageradamente lubricado en el culo de Alan. Su caliente y dura polla enviste con ferocidad durante largo rato ése culo prominente, notando en su pene castigador el frío que ya invade sus entrañas. La sensación de estar poseyendo un cadáver va acercando al Dr.Tiziano al clímax, hasta que aferrado a su lacia cabellera la garganta del Dr.Tiziano emite un aullido de goce casi sobrehumano, seguido de espasmos de placer...

Gelen sube el volumen de su transistor, a la par que cerrando los ojos, desliza sus pequeños dedos de uñas pintadas de rojo pasión dentro de sus diminutas braguitas de blonda blanca para acariciarse su mojada vagina... En éstos momentos suspira por estar muerta en ésa habitación.

Jaume Serra i Viaplana

Fotografía: Andrés Mauri 
www.queerdarkphoto.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra Viaplana. 
jacobbarcelona@gmail.com

viernes, 21 de septiembre de 2012

Novicio Desvirgado



Una brisa cargada de olores de primavera acaricia el viejo monasterio perdido desde hace siglos entre frondosas montañas verdes... Ariel trabaja laboriosamente en él, reconstruyendo una pared derruida por el inexorable paso del tiempo. Los sacos de cemento que ha ido transportando en su hombro, han hecho que la tostada piel que cubre su escultural cuerpo, se llene de gotas de sudor, empapando su raída camisa de cuadros azules y blancos. Lo que le produce incomodidad para trabajar, y decide quitársela a pesar del reparo que le produce quedarse sólo con el pantalón tejano de peto, en un recinto sagrado.

Sin él saberlo, está siendo observado por unos ojos celestes, que con mirada lasciva, recorren ésos esculpidos pectorales rasurados, coronados por unos orgullosos pezones que  sobresalen con altanería, al quedar su torso al descubierto después de caer la sudada camisa al suelo... La visión de ése adonis albañil poniendo ladrillos bajo un sol justiciero con sus fornidos brazos, luciendo un tórax lleno de gotas de sudor. Excita tanto al joven novicio, que su corazón palpita cada vez más rápido, formando una melodía que levita en el aire que comparten. Con los ojos entrecerrados, el joven monje empieza a acariciarse el gran bulto que sobresale ya de su entrepierna. Sus sueños rebeldes han desaparecido y sin rejas, ha empezado a verse de rodillas ante el musculoso albañil, desabrochando uno a uno, los botones de la bragueta de sus vaqueros llenos de cemento, que rezuman virilidad para liberar de ellos el gran pollón que se esconde dentro... El novicio está cada vez más cachondo, sabe que está pecando y empieza a rezar quedamente una oración. Pero su cuerpo, que ya ha roto las cadenas, sigue excitándose. Y desliza su suave mano blanca por debajo del habito, para empezar a masturbarse frenéticamente, imaginando que ése prepucio circuncidado se hunde entre sus carnosos ardientes labios sedientos de sexo, hasta llenarle toda la boca con ése rabo castigador... En su éxtasis, siente cómo un chorro de leche caliente le llena la boca, desbordándose por la comisura de sus labios, manchando el habito de gotas de semen... En ese mismo instante, nota cómo su polla empieza a derramar leche, llenando su mano que sigue masturbándose.
Los jadeos han llevado al robusto albañil hasta el joven novicio, que con los ojos aún cerrados y la polla prisionera entre sus dedos mojados de las últimas gotas de semen. Nota como unas gruesas manos encallosadas le dan la vuelta con autoridad, poniendole  contra la pared... quiere liberarse de él, pero un musculoso brazo le impide moverse, a la vez que con el otro le levanta el hábito y le rompe los calzoncillos blancos... su cuerpo tiembla como una hoja, en medio del vendaval de nuevas emociones que está viviendo. Inmerso en ése delirio sexual, el rabo del fornido albañil enviste sin compasión ése culito, robando su virginidad vivida hasta entonces como un largo otoño... El novicio grita profiriendo insultos contra el obrero, pero poco a poco, esos improperios van convirtiéndose en suspiros de placer, pidiendo que le meta la polla hasta las entrañas... Igual que esa luna que de baja, esa noche se esconde tras el tejado, su sentimiento de culpa ha desaparecido también y como gotas de lluvia que se arrojan a los pies de las nubes, él se deja ir y suplica al albañil que le castigue su culito caliente, con ése largo y grueso falo, que arde dentro de él y que al final revienta en su interior llenándolo de leche.

Unas lágrimas de felicidad se deslizan por las dulces facciones de la cara del joven monje, que permanece apoyado en la pared, mirando cómo el albañil, después de abrocharse los botones de la bragueta de sus desgastados jeans, vuelve a colocar ladrillos en la vieja pared.

Jaume Serra Viaplana.


Fotografía: Andrés Mauri. www.queerdarkphoto.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra Viaplana.  jacobbarcelona@gmail.com

martes, 18 de septiembre de 2012

Semen de Ébano y Bourbon

El jazz en Nueva Orleans es como una religión, es un estado de la persona. Un calor húmedo invade la calle Bourbon, en la que más t...

Lo más caliente...