viernes, 30 de septiembre de 2011

Duelo de Pollas

 
Barcelona está envuelta en seda negra, rota sólo por la parpadeante luz cromática que sale de una ventana modernista del gaiexample, vomitada por las siete velas que queman en la Menorach, el candelabro judío. Columnas de luciérnagas llenan de claroscuros el comedor en el que Jacob y Aarón, luchan como verdaderos caballeros templarios, entrelazando sus sudorosos cuerpos desnudos en una sensual lucha a la luz de las velas para ver quien de los dos acaba dominando el otro. Sus pollas circuncidadas, están enrojecidas por la fricción de tanto rozarse. Los dos guerreros judíos, exhiben una gran erección, batiéndose como espadachines de plata en pleno frenesí por conquistar a través de sus cuerpos tremendamente excitados el climax total. Convirtiendo el comedor en el que están follando en su campo de batalla sexual.

Jacob, con el cuerpo lleno de gotas de sudor que se deslizan por su esbelto cuerpo, como traviesas perlas juguetonas. Consigue doblegar a Aarón, al tirarlo de golpe al suelo, poniéndose inmediatamente encima suyo. A la vez, que con su fuerte mano de largos dedos como columnas de humo inmoviliza los brazos de Aarón, reduciéndolos detrás de la cabeza de éste dejándolo en la más completa indefensión y sumiso a sus más viciosos caprichos sexuales... Con autoridad patriarcal, empieza a comerle la boca... sus labios hacen prisionera la lengua de Aarón, para chuparla frenéticamente, haciéndole sentir espasmos de placer en el estómago... Es tanta el ansia con que Jacob le come la boca que en la lengua de Aarón empieza a aflorar gotitas de sangre. Momento en el que Jacob, con su gruesa mano, coge bruscamente la cara de Aarón, haciéndole abrir la boca y con la toda la chulería del mundo, le escupe dentro de ella. Repitiéndolo varias veces, después de volver a comerle salvajemente la boca, para recordárle quien es el macho dominante.

Los lascivos labios de Jacob se deslizan por el terso y suave pecho de Aarón, parándose en sus endurecidos pezones, para embriagarse con ellos. Mordiéndolos y chupándolos, como si hubiese encontrado el maná después de una larga travesía por el desierto... Que cada vez van enrojeciéndose más, por la brusquedad con que Jacob, como un poseso, chupa y muerde de los amelocotonados pezones de Aarón. Sin mediar palabra, envueltos por una atmósfera cuajada de viciosos gemidos de placer escupidos al aire por el frenesí de la lucha sexual, Jacob le da la vuelta bruscamente ante el total sometimiento de Aarón. Le hunde sin piedad todo su endurecido rabo circuncidado. Provocando en Aarón un grito de placer, a la vez que su cuerpo da un respingo de dolor por la envestida con que acaba de ser poseído... Jacob empieza a cabalgar el glotón culo de Aarón, con la autoridad que le da el haber ganado la batalla sexual y el poder que le provoca estar inmerso en ese trance sexual que está viviendo al poseer el cuerpo y el alma de su amado... Su placer sexual se encumbra a lo más alto, al envestir sin piedad ese culo caliente y respingón de Aarón, que se traga todo su endurecido rabo, con la mayor glotonería del mundo... Hasta que por fin, en plena vorágine de jadeos emitidos sin cesar por Aarón, que hace rato que está inmerso en el mundo de los placeres, llevado por las envestidas de la castigadora polla de Jacob. Éste, aullando como un poseso, empieza a derramar chorros de leche caliente y espesa, dentro de las mismísimas entrañas de Aarón.

Al rato, Jacob, que aún permanece encima de Aarón, abrazado fuertemente a él con su polla metida dentro de su caliente culo se pone de pie, mira a Aarón con autoridad altanera y cogiendo su polla con su huesuda mano de pianista, empieza a derramar su caliente y amarillenta orina, encima del cuerpo de Aarón, que sumisamente se lo refriega por el pecho...

Jaume Serra i Viaplana.

Fotografía : Andrés Mauri. www.darkphotomagazine.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Tarde de café... y leche


Nuestros cafés humeaban dentro de sus tazas de cerámica blanca mientras en el bar charlabamos animadamente sobre nuestros trabajos, familias, parejas... Pero curiosamente, desde hacía unos años, entre nosotros siempre había una conversación paralela, la que mantenían quedamente nuestras miradas, que se buscaban amorosamente, para tener su propia conversación de amor ajenos a las palabras que emitían nuestras cuerdas vocales. Sin saber porqué, tal vez por el día nublado que producía en nosotros una sensación de infinita melancolía o tal vez porque veíamos pasear por la calle a parejas gays acarameladas... Sin palabras, para sorpresa de nosotros mismos, movidos por alguna fuerza cósmica o simplemente por la fuerza de los sentimientos, nos levantamos de nuestras sillas y nuestras manos se entrelazaron como por arte de magia.

El roce de nuestras pieles en contacto me produjo una sensación que se transformó en un escalofrío que recorrió mi estómago produciendome una inesperada erección, sorprendiendo a mis ajustados slips blancos... Nuestros ojos seguían hablando de amor, aunque nuestros labios sólo se atrevían a esbozar una nerviosa sonrisa. A la vez que nuestros cuerpos como autómatas dirigidos por nuestros deseos, se pusieron a andar hacia mi piso envueltos en un sepulcral silencio roto sólo por el ruido del tráfico.

Subimos las escaleras poco a poco. Tras cada peldaño nuestros corazones se aceleraban más, retumbando en nuestras sienes el latir de ellos... ¡Cómo había deseado éste momento!... El ansia por poseernos iba aumentando nuestro deseo sexual de tal manera que nuestras axilas empezaron a sudar de nerviosismo. Cuando llegamos al rellano la llave se resistía a entrar dentro de la cerradura de la puerta, por culpa de mi mano temblorosa de emoción... Hasta que con una sonrisa que le salió del alma, su mano se puso encima de la mía y la llave se introdujo al momento dando dos vueltas dentro del bombin...  La puerta se abrió ante nosotros... Sabíamos que sería nuestro universo de placer... Estábamos en él cogidos de la mano y con el corazón latiendo aceleradamente... En estos momentos ya sólo teníamos ganas de hacernos el amor.

Nuestras ansias de sexo nos impidió llegar a la cama y el sofá del comedor se convirtió en el lecho en el que dimos rienda suelta a nuestra lujuria sexual... Nuestras bocas se fundieron en apasionados besos, saboreando nuestras húmedas lenguas... En esa glotonería sexual, nuestros penes se endurecieron tremendamente y empezaron a lubricarse generosamente... Nuestras bocas buscaban con frenesí esas pollas endurecidas y arqueando nuestros cuerpos como si fueramos bailarines, empezamos a mamarnos uno al otro nuestras pollas calientes... El placer nos inundaba... La excitación era ya extrema... Las sensaciones conquistaban nuestros sentidos...

Por fin llegó el momento más deseado. Su polla salió de mi húmeda boca y dándome bruscamente la vuelta, hundió todo su miembro viril en mi culo glotón empezando a cabalgar encima de él, sin dar tregua  a sus envestidas... Hasta que entre jadeos y espasmos de placer, derramó dentro de mí todo su lechoso y caliente semen... Al rato, susurrándome al oído, me suplicó que lo follase sin piedad. Metiéndole mi duro rabo hasta los huevos... Me puse encima de él...

Jaume Serra Viaplana. 
jacobbarcelona@gmail.com

Fotografía: Andrés Mauri. www.darkphotomagazine.blogspot.com
Modelos: Jaume Serra Viaplana , Andrés Mauri.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Ducha ardiente


 
La belleza de tu cuerpo bajo la ducha despierta en mí los instintos mas viriles de mi ser... Las gotas de agua deslizándose por las sinuosas curvas de tu sensual cuerpo como perlas enloquecidas de amor, producen en mí una reacción química, que endurece al instante mi polla y altaneramente acaricia con autoridad tu culo sediento de sexo. El roce de nuestras pieles produce un campo magnético que estremece nuestros cuerpos envueltos en gotas de agua que explotan como fuegos artificiales al caer sobre el plato de la ducha. 

El vaho del agua caliente invade el cuarto de baño, empañando el espejo en el que se reflejan nuestros cuerpos desnudos... mis brazos rodean tu cuerpo, atrayéndote fuertemente hacia mí... tu espalda se pega a mi pecho velludo y tus prominentes nalgas besan mi polla erecta y caliente... mi boca muerde tu nuca en un acto primitivo de apareamiento animal... estamos en celo, nuestros instintos primarios se manifiestan a través de nuestras pollas erectas tremendamente endurecidas. Mi lengua lame lentamente tu cuello, bebiendo el agua que sigue escupiendo la ducha sobre nuestros cuerpos abrazados... noto como tu vientre se estremece, tus piernas flaquean, estás entre los brazos de tu macho, tu cuerpo arde de excitación al notar que mi polla empieza a entrar por el orificio de tu caliente culo. No hay nada que te guste mas, que te de más placer, que ser montado por tu semental... por el hombre que amas. La polla va entrando dentro de ti, hasta que tu culo glotón se traga mi endurecido rabo caliente... notas como dentro de ti va creciendo y endureciéndose aún más esa polla que te fustiga sin piedad, al tiempo que empiezo a mover rítmicamente mi caliente rabo que entra y sale de tus entrañas en una frenética danza sexual.

Sigues entre mis brazos... estás cachondo, muy cachondo... jadeas de dolor y placer, empiezas a hacerte una paja a la vez que notas las envestidas que mi polla propina con autoridad a tu caliente culo. El frenetismo se ha apoderado de nuestros cuerpos, tu sigues arqueado delante de mí, con total sumisión a mi polla, que sigue follándote sin piedad. Hasta que mi garganta deja ir al aire, un grito de placer, que hace temblar todo mi cuerpo al notar cómo mi semen sale a presión de mi polla para inundar tus entrañas de mi leche caliente y espesa. Mientras tú, entre jadeos, gritas: "Me corro, me corro..." y tu semen llena la pared de la ducha, deslizándose por ella hasta llegar al suelo.

Jaume Serra i Viaplana
 
Fotografía: Andrés Mauri. 
www.queerdarkphoto.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana.
                                                                  

sábado, 10 de septiembre de 2011

Segurata pajero

 
¡UMMMM! Llevas unos calzoncillos muy sexys, chaval... ¿Sabes que me pone muy cachondo, los slips blancos ajustados al paquete? Mira chaval... mira cómo está mi bragueta... ¿Te gusta maricón? ¿Has visto que pedazo de bulto? estoy a reventar....

Te gusta que refriegue mi entrepierna por tus calzoncillos, eh... ¡Vamos chaval, goza!... ¿Notas mi pollón? Está duro y caliente, muy caliente... ¿Quieres verlo, hijo de puta?... Sí, claro que quieres ver mi rabo. Pues mira maricón, mira cómo me desabrocho uno a uno los botones de mi bragueta... ¡Te pone cachondo, eh¡ mira, uno... ¿ Te excitan los pantalones de uniforme, chaval?... Pues mira como me desabrocho otro botón...

Sé que eres un vicioso... un chaval muy vicioso... ¿Verdad cabrón?... UMMM... Me gustan los tíos como tú, así, sin poderse mover... voy a desabrocharme el último botón de la bragueta y verás mi rabo, chaval...

¡Te ha gustado ver cómo un tío se desabrocha los botones de la bragueta, delante tuyo!... ¡Mira hijo de puta! mira cómo saco mi polla... ¿Tienes miedo, chaval?... venga cabrón... ¡Si vas a disfrutar¡... Mira que rabo tengo entre las piernas, míralo bien chaval, seguro que no habías visto nunca un macho de verdad con un pollón duro y caliente como éste.

Me voy a hacer una paja delante tuyo, chaval. Porque estoy muy pero que muy cachondo... Ves esta larga polla tío... Sí... mira cómo me masturbo... cómo sube y baja la piel de éste pollón... La tengo dura... tremendamente  dura... ¡AAHHH! me gusta machacarme la polla delante de ti... sí chaval, voy a pegarme una gran corrida, en tu puto calzoncillo de niño pijo... ¡UUMMH!... Sí, me gusta... tenemos tiempo, chaval. Toda la jodida noche tú y yo, solos los dos... ¡Joder que paja tío!...

Deja que te toque el culito, mientras me pajeo... Sí, me gusta tu culo, duro, redondo, frío... 'UUUMMM! ya empiezo a sudar, hijo de puta... ¡Qué cachondo estoy!... ¡OOHHH!... ¡Joder!... ¡que paja me estoy haciendo!... ¡Joder, cómo me gusta masturbarme delante tuyo!... Mira, cada vez más rápido... ¡AAAHHH!... mira cabrón cómo se la pela un macho... ¿Te gusta mi rabo? míralo bien, mira el rabo de un tío. Está duro y caliente... huele a polla. Es un olor incisivo.. fuerte..¿Te gusta el olor a polla, chaval? es el olor de un macho en celo...

¡AAAHHH!... Sí...sí...¡Qué gusto!... mira que paja, chaval...¡AAAHHH! ... ¡Me cago en Dios, no puedo más!... voy a correrme pronto...sí...sí.... me correré encima de tu calzoncillo blanco...¡No puedes moverte, eh!...Pero seguro que te gusta maricón... Sé que te gusta ver como me estoy machacando el rabo...

¡HOSTIA!...me corro...¡AAAHH!...sí...sí... toda mi leche para ti... ¡Toma hijo de puta!... mira que lechada... ¡AAAHHH!...sí... te he llenado de mi semen...¡OOOHHH!...¡Joder que paja!...Te he llenado de mi leche, hijo de puta...notas el olor de mi semen caliente...¡Huele mi leche cabrón!.. ¿Te gusta, chaval?... aún tengo el rabo duro, pero ahora tengo que acabar de hacer la ronda... si mañana te ponen otro calzoncillo que me ponga cachondo, como éste... Volveré a correrme encima tuyo.

¡UUUFFF!... ¡Qué pajorro, tío!... hasta me cuesta volver a abrocharme los botones de la bragueta de lo empalmado que aún estoy.. Eres un buen maniquí, chaval...sí señor, un buen maniquí... ¡Hasta mañana, chaval!

Jaume Serra i Viaplana.

Fotografía : Andrés Mauri
Modelo: Jaume Serra i Viaplana

viernes, 2 de septiembre de 2011

Besos eternos





Duerme tu sueño tranquilo mi amor... me encanta verte así, abrazado a la almohada, oyendo tu rítmica respiración.... Me da tanta paz, hubiese pasado la vida velando tu sueño, no puedo quedarme ya mucho tiempo, tengo que partir mi amor, pero no sin antes decirte lo mucho que te quiero... con sólo pensarlo la emoción embarga mi cuerpo, quiero que sepas que tú has sido mi príncipe azul. Tu hiciste que de mi corazón descreído y dolorido volviese a manar sentimientos de amor olvidados ya por mi hasta que besé tu boca por primera vez, una boca de la que siempre han salido flores de primavera... Tu amor  me hizo volver a creer en la vida, en la belleza humana... y por tanto también en mí. Tu cuerpo ha sido el sagrario en el que he comulgado cada día uniéndome con ello al amor universal.

El sabor de tu piel que siempre ha rezumado miel, me ha hecho ser el hombre más goloso del planeta... No hay ningún rincón de tu cuerpo, que mi lengua no haya lamido con pasión.... que  las yemas de mis dedos no hayan acariciado amorosamente... que mis labios no hayan besado con lujuria... Tu cuerpo ha sido para mí, el cuerpo del deseo. El sexo contigo jamás ha sido sólo sexo... ha sido un cóctel de amor, vicio, deseo... El ansia que siempre he tenido por estar dentro tuyo ha traspasado el límite del placer y la lujuria ... Hubiese querido vivir siempre dentro de ti... Jamás había gozado en mi vida de tanto placer, nunca tuve una adicción tan fuerte, como la que tengo por ti, por tu cuerpo... Por las sensaciones que vivo en cada momento contigo, cuando hacemos el amor... he sido un drogadicto de ti, hasta el último momento de mi vida no ha habido un sólo día de mi vida que no haya necesitado una dosis de ti.

Tengo que partir ya... Perdóname vida mía, porque no he podido cumplir mi promesa de cuidar siempre de ti... La tristeza me invade, al pensar que mis brazos ya no podrán abrazarte... que mis labios, que siempre han ardido al rozar los tuyos, ya no podrán besarte... Aunque he cumplido mi promesa de amarte hasta el último momento de mi vida. Cuando despiertes no recordarás todo esto, creerás que ha sido un sueño, pero en tu corazón quedaran para siempre mis sentimientos por ti, perdóname por no haberme despedido... Mi corazón ha dejado de latir traicioneramente esta noche... cuando despiertes encontrarás a tu lado mi cuerpo sin vida... Mi alma se habrá ido ya... pero tu corazón sabrá que mi amor estará siempre contigo.

Si vuelvo a nacer, quiero volver junto a ti... TE QUIERO...

Jaume Serra i Viaplana.

Fotografía : Andrés Mauri
Modelo: Jaume Serra i Viaplana                                                                                                             

miércoles, 10 de agosto de 2011

Pollas Mojadas


Mi cuerpo está encima del tuyo, los dos desnudos, postrados en la cama sobre sábanas de raso negro... Piel contra piel, compartiendo el calor de nuestros cuerpos excitados. El contacto entre ellos, hace que se cree un campo magnético alrededor nuestro que nos aísla del mundo... Sólo existen nuestros dos cuerpos desnudos... Los fluidos de nuestras bocas, se mezclan al acariciar mi lengua a la tuya, que juguetonamente pasan de una boca a la otra... Mi lengua lame tu boca, tus dientes, tu paladar... Nuestros labios se acarician  apretados uno contra el otro... Nuestras pollas, apretadas entre ellas, comienzan a endurecerse, poco a poco van alargándose. El calor que desprenden se convierte en una sensación de calidez entre nuestras piernas... Notamos como retumban los latidos de nuestros corazones excitados dentro de nuestras cajas toráxicas, componiendo una romántica sinfonía... Mi lengua sale de tu boca después de depositar un beso en tus suaves labios rojos y comienza a lamer tu cuello... Se introduce en tu oreja... sigue deslizándose por tu pecho... Hasta que mi boca engulle tus achocolatados pezones para succionarlos, lamerlos apasionadamente como si de ellos bebiese la misma vida...

Después de dejarlos con un erótico mordisco, mi lengua va juguetenado por tu pecho, dejando en el la humedad de mi lengua, en cada milímetro de tu suave piel, que tiembla de excitación al paso de ella... Hasta que llega a tu abultada polla, está dura y caliente... La acaricio con la yema de mis dedos y la dirijo hacia mis labios, que están sedientos de tu virilidad... Lentamente, mi boca va engullendo tu polla, hasta que tus testículos chocan con mis ardientes labios, que besan tu gran polla caliente entrado y saliendo de mi boca, mientras la saboreo como si fuese un manjar divino... La saliva sobresale de mis labios, deslizándose por tu dura y caliente polla para mojar tus huevos. Estás tan excitado y cachondo, que con voz temblorosa, me suplicas que te folle... Deseas que te posee, porque sabes que eres mío... Soy tu amo y señor, quieres sentirte sumiso a mí... Y como si de un ritual se tratase, saco tu polla tremendamente endurecida de mi boca. Nuestros ojos se miran lujuriosamente, mis manos separan tus piernas para meter mi polla dentro de tu caliente culo... Estás lleno de mi, soy tu semental, te estoy montando con autoridad... Rítmicamente empiezo a entrar y salir dentro de ti, cada vez más deprisa... La excitación nos invade a los dos... te acaricias los pezones mientras yo te voy invistiendo con mi caliente polla. Mientras nuestras miradas tienen una bonita conversación de amor, sin palabras...

Nuestros cuerpos follan apasionadamente... Y en ese instante, justo en el momento que los dos nos decimos que nos queremos, mi polla explota dentro de ti, llenándote de mi lechoso semen caliente... te he llenado de mi, has notado como mi leche salía a presión dentro tuyo. Tu excitación llega a su momento culminante y tu polla explota también, llenando todo tu vientre de tu espeso semen... Las negras sábanas de raso han quedado salpicadas de nuestro blanco semen...

Jaume Serra i Viaplana.

Fotografía : Andrés Mauri
www.darkphotomagazine.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana

viernes, 5 de agosto de 2011

Embrujo

 
El sol se había puesto hacía ya unas horas, y la luz de gas iba dejando paso a ese aterciopelado manto negro, moteado por infinidad de diminutas bombillas plateadas que cubría la bóveda celeste de esa noche, en la que los latidos de mi corazón guiaban mis pasos hacia ti.
 
Pensé que hubiese tenido que consultar a los oráculos del amor pero en ese momento fue cuando noté la caricia de la mano plateada de la luna que iluminaba la medieval calle de Banys Nous por la que con mis pasos quedos y nerviosos, intentaba llegar a mi primera cita contigo. Sorprendido, levanté la cabeza, y vi allí arriba sentado en ella, a mi amigo el Pierrot. En sus ojos se reflejaban los luceros de la noche que lo custodiaban, desde allí, me dirigió una sonrisa de complicidad que trajo a mi cuerpo armonía y sosiego a la vez que depositaba cariñosamente un beso en la yema de su corazón y soplaba. De sus labios salieron polvos de oro que convirtieron la brisa en un manto de partículas púrpuras, que inundaron la noche. Una noche en la que los duendes empezaron a escribir un nuevo libro de poesía con nuestros nombres en la portada.
 
Cuando por fin me decidí a entrar en el callejón del Ave María, te vi allí, apoyado en el muro de la basílica de Santa Maria del Pí, con esa camisa azul celeste como las dos aguamarinas de tus ojos de los que siempre estuve cautivo y unos tejanos desgastados, ajustados a tu escultural cuerpo, mientras la brisa de la primavera, coqueteaba juguetónamente con tu pelo azabache. Al verte, pensé que realmente en ti la belleza tomaba forma humana. Cuando el alba se llevó esa noche mágica que vino después del encuentro, los latidos de nuestros corazones, como nuestros cuerpos, ya se habían diluido el uno con el otro para siempre jamás, ya que sin que ninguno de los dos se lo hubiese propuesto, Dios, Adonai Eloim, Alá, Buda o simplemente el destino, hizo que entre nosotros dos germinase el amor. Esa noche, un puente de plata unió nuestros pechos a través de una tela muy fina que envolvió nuestros destinos, quedando inevitablemente forjados para siempre a medida que las velas se consumían llenado la habitación con su cálida y parpadeante luz cromática. En mí, iba naciendo la necesidad de estar eternamente a tu lado. Supe que serías el arquitecto de mis sueños, mi buen amor, estábamos ya embrujados por algún travieso druida que nos hizo beber la pócima de la felicidad de nuestras bocas. Tal vez por eso, cada día soñábamos con llegar a ser ancianos colmados de días en los que guiados por la Diosa Afrodita, navegábamos por el Olimpo de los Dioses con el simple roce de nuestras pieles desnudas. Nos susurrábamos rosas de terciopelo a nuestros oídos anhelantes de amor eterno que dejaban en nuestras almas un estado de levitación cósmica. Un remolino de sensaciones echaba raíces en cada uno de los poros de nuestra piel,  nos sentíamos verdaderos heraldos del amor, viviendo en el génesis de los sentimientos.
 
Pero la madrugada en que libremente decidiste dejar tu cuerpo, hace ya casi diecisiete años, para volver al cosmos, el universo que corría por mis venas desde que te conocí dejó de girar en torno de mi corazón. Empezó a llenarse de una claridad malva crepuscular, eclipsando la alegre luz de las luciérnagas que velaban nuestros sentimientos desde el dintel de la puerta de nuestro templo del amor, sumiéndome en un lastimero eco de melancolía. Eras mi haz de luz, y sin ella, cuando la oscuridad de la noche invade el cielo de la metrópoli, la nostálgia de tu cuerpo me recuerda la tortura diaria que es vivir sin ti, en esa crepuscular melancolía que se instaló en la estación de mi vida desde el mismo instante en que tus ojos se cerraron para siempre para partir hacia el universo. Esa madrugada, en la que te llevaste contigo la llave de mis sueños, ni tan siquiera pude besar por última vez tus ya gélidos labios de los que siempre bebí el amor y que ya habían entrado en la eternidad de la muerte. Si hubiese podido, hubiese curado tus heridas con girones de mi corazón si con ello te hubiese vuelto a la vida, aunque con ello hubiese dejado la mía. Pero la vida no da esas oportunidades y un manto tejido con hilos de soledad y tristeza fue cubriendo mi alma que aun sigue llorando, aunque mis ojos ya se han secado... Tu boca era el cáliz del que bebía la vida y tu cuerpo el sagrario que me unía a Dios, por eso con tu partida también se fue mi vida... y se fue también Dios.

En aquella época, a nosotros aún no nos consideraban personas, legalmente a pesar de los años compartidos yo no era nada tuyo. Tu familia que en vida nunca fue tu familia, enterró tu cuerpo, yo ni tan siquiera pude estar en tu sepelio, ya sabes que ellos nos consideraban un error de la naturaleza, pero que equivocados estaban. Si bien durante años fuimos soldados del amor, explorando juntos los confines del placer a través de nuestros cuerpos que hacían de naves estelares para transportarnos al Olimpo, también es cierto que éstos no los necesitamos para seguir queriéndonos en el cuerpo celeste que nos acogerá una vez exhume mi tiempo.
 
Y el embrujo de nuestra primera noche que siempre vivimos, se eternice en los tiempos, allí en ese universo en el que me esperas. Mientras tanto, como cada aniversario de nuestra primera noche, depositaré una rosa roja en la tumba donde descansa tu cuerpo... y mi corazón...

Jaume Serra i Viaplana.


Fotografía : Andrés Mauri
www.darkphotomagazine.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra i Viaplana
 

Semen de Ébano y Bourbon

El jazz en Nueva Orleans es como una religión, es un estado de la persona. Un calor húmedo invade la calle Bourbon, en la que más t...

Lo más caliente...